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Oración por el trabajo y el sustento de la casa

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Escucha la oración por el trabajo

Para rezarla antes de salir de casa. Dura menos de un minuto.

¿Alguna vez llegaste a casa con la sensación de no haber ganado el día? El trabajo no es solo el dinero. Es la dignidad de llegar habiendo hecho algo, y de poner comida en la mesa sin pedirle a nadie.

Por eso cuando el trabajo falta, o falta lo que alcanza, duele en un lugar que la gente de afuera no ve.

Manos gastadas de un trabajador descansando sobre herramientas de carpintería en un taller

Aquí está la oración por el trabajo, la de San José obrero, y lo que conviene rezar en el mes en que las cuentas no cierran.

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La oración por el trabajo

Señor, tú trabajaste con las manos y sabes lo que pesa el día. Te pido trabajo: no fortuna, trabajo. El que alcance para la renta, para la comida y para la medicina de los míos.

Abre la puerta que tenga que abrirse y cierra la que sea para mal, aunque en este momento yo no sepa distinguirlas.

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Dame fuerza en el cuerpo para aguantar la jornada y calma en la cabeza para no aceptar por desesperación lo que después me haga daño.

Y si hoy no llega nada, dame la paz de saber que mañana vuelvo a intentarlo. Amén.

San José obrero, el patrón de los que trabajan

José era carpintero. No hay una sola palabra suya en todo el Evangelio — no dijo nada, o nadie lo anotó. Lo único que se cuenta de él es lo que hizo: sostuvo una casa con las manos, sin hacer ruido.

Por eso es el patrón de los trabajadores, y por eso su fiesta es el 1 de mayo. A él se le pide corto y sin adornos: 'San José, tú que trabajaste, consígueme trabajo'. Esa frase basta.

En muchas casas mexicanas se le reza los miércoles, y hay quien le pone una vela hasta que el trabajo aparece. Es una costumbre, no una regla — pero ayuda a no soltar la petición a la mitad.

El mes en que no alcanza

Hay meses en que la cuenta simplemente no cierra, por más que se estire. Y ahí la oración cambia de forma: se deja de pedir por el año y se pide por el día.

'El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.' Esa línea del Padrenuestro está en presente y en singular a propósito. No dice el pan del mes: dice el de hoy.

Reza solo por hoy cuando el mes se vea imposible. Es más corto, es más honesto y se puede sostener sin quebrarse.

Y si además cargas una petición grande que no se resuelve, hay un santo para eso — el de las causas difíciles.

Este contenido es de acompañamiento espiritual y no sustituye atención médica, psicológica ni profesional. No nos responsabilizamos por decisiones tomadas a partir de estas páginas.