Publicidade
Tu resultado está listo
Mira un anuncio corto y te decimos cuántas acertaste, con lo que dice el Catecismo en cada una.
Audio
Escucha esta lección
La explicación en palabras sencillas y la oración de cierre, leídas en voz alta.
¿Qué tiene que ver el amor a Dios con la manera en que tratamos a los demás? Esta es la tercera lección del módulo 4 del curso básico de catecismo, sobre la vida cristiana y los mandamientos. Aquí vemos los siete mandamientos que, según el Catecismo, se refieren más al amor del prójimo: del cuarto al décimo.
Esta lección es un poco distinta de las otras: casi todo lo que vas a leer son palabras del propio Catecismo de la Iglesia Católica, la fórmula de cada mandamiento y un párrafo entero sobre cada uno, con su número. La explicación de abajo solo aclara las palabras difíciles y no añade nada a lo que dice el texto.

No hace falta haber hecho las lecciones anteriores: esta se entiende sola. Al final hay tarjetas para repasar y tres preguntas cortas; al terminar puedes ver tu resultado, con lo que dice el Catecismo en cada respuesta. Son entre cinco y ocho minutos.
Lectura de 6 minutos
📋 Lo que vas a encontrar aquí
- Lo que dice el Catecismo
- En palabras sencillas
- Para tu vida
- Oración de cierre
- Fuentes de esta lección
Lo que dice el Catecismo
El Catecismo presenta los diez mandamientos como un solo conjunto con dos partes:
Los diez mandamientos enuncian las exigencias del amor de Dios y del prójimo. Los tres primeros se refieren más al amor de Dios y los otros siete más al amor del prójimo.
«Como la caridad comprende dos preceptos de los que, según dice el Señor, penden la ley y los profetas [...], así los diez preceptos se dividen en dos tablas: tres están escritos en una tabla y siete en la otra» (San Agustín, Sermo 33, 2, 2). (CIC, n. 2067)
Esta lección trata de la segunda parte, la de los siete. El Catecismo trae también, en una tabla, la fórmula catequética de los diez mandamientos. Del cuarto al décimo dice así:
- Honrarás a tu padre y a tu madre.
- No matarás.
- No cometerás actos impuros.
- No robarás.
- No dirás falso testimonio ni mentirás
- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
- No codiciarás los bienes ajenos».
Un párrafo del Catecismo para cada mandamiento
En el Catecismo, cada mandamiento tiene su propio artículo dentro de la tercera parte, «La vida en Cristo», y cada artículo termina con unos párrafos cortos de resumen.
Para los mandamientos del cuarto al noveno, las tarjetas de más abajo traen un párrafo entero de cada uno, en el mismo orden y con su número. Casi todos son de ese resumen final; el del quinto mandamiento es el párrafo con que el Catecismo abre ese artículo.
Del décimo mandamiento, el resumen dice:
La envidia es la tristeza experimentada ante el bien del prójimo y el deseo desordenado de apropiárselo. Es un pecado capital. (CIC, n. 2553)
Y en el mismo resumen dice cómo se combate la envidia:
El bautizado combate la envidia mediante la caridad, la humildad y el abandono en la providencia de Dios. (CIC, n. 2554)
En palabras sencillas
Esta parte solo explica palabras. Lo que enseña cada mandamiento está en el texto del Catecismo, arriba y en las tarjetas, y a ese texto conviene volver después de leer esto.
«Prójimo» quiere decir el que está cerca: cualquier otra persona. «Tabla» es una pieza plana en la que se escribe; san Agustín usa esa imagen para repartir los diez mandamientos en dos grupos, tres en una tabla y siete en la otra.
La fórmula de los mandamientos usa el futuro («honrarás», «no matarás», «no robarás»), que es una manera antigua de mandar.
En la tarjeta del cuarto mandamiento, «de conformidad con» quiere decir de acuerdo con. «Honrar» es tratar con respeto y estima, y «revestir de autoridad» es dar a alguien una responsabilidad sobre otros. El texto dice para qué: «para nuestro bien».
En la del quinto, «sagrada» quiere decir digna del mayor respeto, y el mismo texto da la razón: la vida humana es fruto de la acción creadora de Dios. «Inicio» y «término» son el comienzo y el final; el texto dice que solo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término.
En la del sexto, «vocación» viene de «llamar»: es una llamada. «Innata» quiere decir que nace con la persona, y «fundamental», que está en la base. El texto dice que el amor es esa llamada en todo ser humano.
En la del séptimo, «usurpar» es apoderarse de lo que pertenece a otro, y «ajeno» quiere decir de otro. Aquí «bien» no es lo bueno en general, sino una cosa que se tiene; de ahí la palabra «bienes». «Razonable» quiere decir conforme a la razón.
En la del octavo, la definición de la mentira tiene dos partes que conviene leer juntas: decir algo falso, y hacerlo con intención de engañar al prójimo.
En la del noveno, «pureza del corazón» quiere decir un corazón limpio. El texto dice que nos alcanzará «el ver a Dios» y que desde ahora nos da «la capacidad de ver según Dios todas las cosas», es decir, de mirarlas como Dios las mira.
Y en el décimo, la envidia es la tristeza ante el bien de otro, junto con «el deseo desordenado de apropiárselo». «Apropiarse» es hacer propio lo que es de otro, y «desordenado» quiere decir fuera de su orden; las dos palabras van juntas en el texto.
«Providencia» es el cuidado que Dios tiene de todo, y «abandonarse» en ella es confiarse a ese cuidado.
Lección 3 de 3 · Módulo 4
Tarjetas y preguntas
6 tarjetas con lo que dice el Catecismo y 3 preguntas. Cargando la lección…
Para tu vida
Un gesto para esta semana: cada mañana, elige una de las tarjetas de esta lección y léela despacio, dos veces. No hace falta hacer nada más: solo dejar que esas palabras te acompañen durante el día.
Cada tarjeta trae su número. Con ese número puedes buscar el párrafo en cualquier Catecismo y leer lo que viene antes y después, que es donde el texto se explica con más detalle.
Por la noche, reza el Acto de Caridad de abajo y detente un momento en las palabras «y al prójimo por ti». Si quieres rezar también el Padre Nuestro despacio, la página que lo explica frase por frase está enlazada al final de esta lección.
Y si algo de lo que leíste te deja preguntas, la catequesis de tu comunidad es un buen lugar para hacerlas con calma.
Oración de cierre
Terminamos con el Acto de Caridad, que dice a Dios «te amo sobre todas las cosas y al prójimo por ti»:
Dios mío, te amo sobre todas las cosas y al prójimo por ti, porque Tú eres el infinito, sumo y perfecto Bien, digno de todo amor. Quiero vivir y morir en este amor. Amén
Fuentes de esta lección
Los textos del Catecismo de la Iglesia Católica de esta página (números 2067, 2248, 2258, 2392, 2453, 2508, 2531, 2553 y 2554) son los de la edición oficial en español publicada en vatican.va (https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/), consultada el 20 de octubre de 2026.
La fórmula catequética de los mandamientos es la de la tabla «Los diez mandamientos» del mismo Catecismo, que la toma del Catecismo Católico de 1933 (https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s1c3a3_sp.html), consultada el 20 de octubre de 2026.
El Acto de Caridad es el del Apéndice del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, «Oraciones comunes» (https://www.vatican.va/archive/compendium_ccc/documents/archive_2005_compendium-ccc_sp.html), consultado el 20 de octubre de 2026.
Esta lección presenta el Catecismo de la Iglesia Católica con sus propias palabras y no reemplaza la catequesis de tu comunidad ni el consejo de un sacerdote. No nos responsabilizamos por las decisiones que se tomen a partir de este contenido.
Para seguir leyendo 👇
El curso de catecismo completo, módulo por módulo ›
El Padre Nuestro, frase por frase ›
