Publicidade
Tu resultado está listo
Mira un anuncio corto y te decimos cuántas acertaste, con lo que dice el Catecismo en cada una.
Audio
Escucha esta lección
La explicación en palabras sencillas y la oración de cierre, leídas en voz alta.
¿Qué pasa de verdad en una confesión, y para quién es la Unción de los enfermos? Son dos sacramentos de los que se habla poco, y a veces dan miedo solo por no saber bien lo que son.
Esta tercera lección los explica con los números del Catecismo a la vista: quién perdona los pecados, qué pone de su parte el que se confiesa, qué pasa con lo que se le dice al sacerdote y cuándo se recibe la Unción. Junto con las tarjetas de repaso, dos más presentan el Orden y el Matrimonio con su definición.

La lección toma de cinco a ocho minutos: primero el texto del Catecismo, después lo mismo en palabras sencillas, luego las tarjetas y tres preguntas para repasar, y al final un gesto para la semana y una oración para cerrar.
Lectura de 6 minutos
📋 Lo que vas a encontrar aquí
Lo que dice el Catecismo
Van cinco números del Catecismo, copiados enteros. Sobre quién perdona los pecados, los números 1441 y 1442:
Sólo Dios perdona los pecados (cf Mc 2,7). Porque Jesús es el Hijo de Dios, dice de sí mismo: "El Hijo del hombre tiene poder de perdonar los pecados en la tierra" (Mc 2,10) y ejerce ese poder divino: "Tus pecados están perdonados" (Mc 2,5; Lc 7,48).
Más aún, en virtud de su autoridad divina, Jesús confiere este poder a los hombres (cf Jn 20,21-23) para que lo ejerzan en su nombre. (CIC, n. 1441)
Cristo quiso que toda su Iglesia, tanto en su oración como en su vida y su obra, fuera el signo y el instrumento del perdón y de la reconciliación que nos adquirió al precio de su sangre.
Sin embargo, confió el ejercicio del poder de absolución al ministerio apostólico, que está encargado del "ministerio de la reconciliación" (2 Co 5,18). El apóstol es enviado "en nombre de Cristo", y "es Dios mismo" quien, a través de él, exhorta y suplica: "Dejaos reconciliar con Dios" (2 Co 5,20). (CIC, n. 1442)
Sobre el secreto de la confesión, el número 1467:
Dada la delicadeza y la grandeza de este ministerio y el respeto debido a las personas, la Iglesia declara que todo sacerdote que oye confesiones está obligado a guardar un secreto absoluto sobre los pecados que sus penitentes le han confesado, bajo penas muy severas (CIC can. 983-984. 1388, §1; CCEO can 1456).
Tampoco puede hacer uso de los conocimientos que la confesión le da sobre la vida de los penitentes. Este secreto, que no admite excepción, se llama "sigilo sacramental", porque lo que el penitente ha manifestado al sacerdote queda "sellado" por el sacramento. (CIC, n. 1467)
Sobre la Unción de los enfermos, el número 1520:
Un don particular del Espíritu Santo. La gracia primera de este sacramento es un gracia de consuelo, de paz y de ánimo para vencer las dificultades propias del estado de enfermedad grave o de la fragilidad de la vejez.
Esta gracia es un don del Espíritu Santo que renueva la confianza y la fe en Dios y fortalece contra las tentaciones del maligno, especialmente tentación de desaliento y de angustia ante la muerte (cf. Hb 2,15).
Esta asistencia del Señor por la fuerza de su Espíritu quiere conducir al enfermo a la curación del alma, pero también a la del cuerpo, si tal es la voluntad de Dios (cf Concilio de Florencia: DS 1325). Además, "si hubiera cometido pecados, le serán perdonados" (St 5,15; cf Concilio de Trento: DS 1717). (CIC, n. 1520)
Y sobre el Matrimonio, el número 1638:
"Del matrimonio válido se origina entre los cónyuges un vínculo perpetuo y exclusivo por su misma naturaleza; además, en el matrimonio cristiano los cónyuges son fortalecidos y quedan como consagrados por un sacramento peculiar para los deberes y la dignidad de su estado" (CIC can 1134). (CIC, n. 1638)
En palabras sencillas
Lo primero que dice el Catecismo sobre el perdón es que sólo Dios perdona los pecados. Jesús, que es el Hijo de Dios, ejerce ese poder y lo confiere a los hombres para que lo ejerzan en su nombre (CIC, n. 1441). «Conferir» es dar o entregar un encargo.
Ese encargo, el poder de absolución, Cristo lo confió al ministerio apostólico, que actúa «en nombre de Cristo» (CIC, n. 1442). «Absolución» viene de absolver, que quiere decir desatar o perdonar. Por eso el sacerdote no perdona por su propia cuenta: lo hace en nombre de Cristo.
De su parte, el que se confiesa pone tres cosas, que el Catecismo resume en el corazón, la boca y la obra: la contrición, la confesión y la humildad con la satisfacción (CIC, n. 1450). «Contrición» es el dolor sincero por haber pecado; «confesión», decir los pecados; «satisfacción», reparar con obras el mal hecho.
Lo que se dice en la confesión queda «sellado». Todo sacerdote que oye confesiones está obligado a guardar un secreto absoluto sobre los pecados que se le confesaron, y ese secreto no admite excepción: se llama sigilo sacramental (CIC, n. 1467). «Sigilo» viene de sello.
La Unción de los enfermos no es un sacramento sólo para quienes están a punto de morir. El tiempo oportuno para recibirla es cuando el fiel empieza a estar en peligro de muerte por enfermedad o vejez (CIC, n. 1514).
Su primera gracia es de consuelo, de paz y de ánimo ante la enfermedad grave o la fragilidad de la vejez. Esa asistencia del Señor quiere llevar al enfermo a la curación del alma, y también a la del cuerpo, si tal es la voluntad de Dios; y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados (CIC, n. 1520).
Otros dos sacramentos, el Orden y el Matrimonio, aparecen en las tarjetas con su definición. Del Matrimonio, el número 1638 habla de un vínculo «perpetuo y exclusivo» entre los cónyuges, es decir, entre los esposos; «exclusivo» quiere decir que es solo entre los dos.
Lección 3 de 3 · Módulo 1
Tarjetas y preguntas
4 tarjetas con lo que dice el Catecismo y 3 preguntas. Cargando la lección…
Para tu vida
Un gesto para esta semana: busca el horario de confesiones de una parroquia cercana y anótalo en el celular. Si quieres prepararte, el enlace «Cómo confesarse, con examen de conciencia guiado», al final de esta lección, te lleva a un examen de conciencia guiado.
Y si alguien de tu familia empieza a estar en peligro de muerte por enfermedad o vejez, pregunta en la parroquia por la Unción de los enfermos.
Oración de cierre
Para cerrar, reza despacio el Padre Nuestro:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Amén.
Sobre esta lección
Los números del Catecismo y el texto del Padre Nuestro están copiados del Catecismo de la Iglesia Católica en la página oficial del Vaticano (vatican.va, archive/catechism_sp), consultada el 20 de octubre de 2026. El Padre Nuestro está en el número 2759.
Dentro de esos textos, «CIC can.» remite al Código de Derecho Canónico; la marca «(CIC, n.)» al final de cada cita es el número del Catecismo.
Este curso es de divulgación y acompañamiento espiritual: no sustituye la catequesis de una parroquia ni el consejo de un sacerdote. No nos responsabilizamos por las decisiones que se tomen a partir de estas páginas.
Para seguir aprendiendo 👇
El curso básico de catecismo: los 5 módulos ›
Cómo confesarse, con examen de conciencia guiado ›
El Padre Nuestro, frase por frase ›
