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Mira un anuncio corto y te decimos cuántas acertaste, con lo que dice el Catecismo en cada una.
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La explicación en palabras sencillas y la oración de cierre, leídas en voz alta.
¿Qué afirmas cuando dices «Creo en Dios Padre, creador del cielo y de la tierra»? Es la primera frase del Credo, y muchos la repetimos desde niños sin detenernos en cada palabra. Esta lección la mira despacio, con lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica.
Vas a ver cuatro ideas: que hay un solo Dios en tres Personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; que Dios es Amor; que su poder lo abarca todo; y que creó el mundo y al ser humano a su imagen. Cada idea va con el número del Catecismo donde está escrita, para que puedas buscarla.

Esta lección se entiende sola: no hace falta haber visto otras partes del curso. Al final hay unas tarjetas para leer con calma, tres preguntas para repasar, un gesto para esta semana y el Credo completo para rezar.
Lectura de 6 minutos
📋 Lo que vas a encontrar aquí
- Lo que dice el Catecismo
- En palabras sencillas
- Para tu vida
- Oración de cierre
- Fuentes de esta lección
Lo que dice el Catecismo
Sobre la Santísima Trinidad, el Catecismo dice:
El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la "jerarquía de las verdades de fe" (DCG 43).
"Toda la historia de la salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales el Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela a los hombres, los aparta del pecado y los reconcilia y une consigo" (DCG 47). (CIC, n. 234)
Y explica que la Trinidad es un solo Dios:
La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: "la Trinidad consubstancial" (Concilio de Constantinopla II, año 553: DS 421). Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios:
"El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza" (Concilio de Toledo XI, año 675: DS 530). "Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina" (Concilio de Letrán IV, año 1215: DS 804). (CIC, n. 253)
Y sobre el ser humano, dice:
De todas las criaturas visibles sólo el hombre es "capaz de conocer y amar a su Creador" (GS 12,3); es la "única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma" (GS 24,3); sólo él está llamado a participar, por el conocimiento y el amor, en la vida de Dios. Para este fin ha sido creado y ésta es la razón fundamental de su dignidad:
«¿Qué cosa, o quién, fue el motivo de que establecieras al hombre en semejante dignidad? Ciertamente, nada que no fuera el amor inextinguible con el que contemplaste a tu criatura en ti mismo y te dejaste cautivar de amor por ella; por amor lo creaste, por amor le diste un ser capaz de gustar tu Bien eterno» (Santa Catalina de Siena, Il dialogo della Divina providenza, 13). (CIC, n. 356)
En palabras sencillas
Creer en Dios es lo primero del Credo. El Catecismo dice que esa primera frase es la más importante, porque todo lo demás que el Credo afirma habla de Dios, y si habla del ser humano y del mundo, lo hace en relación con Dios.
La Santísima Trinidad es el centro de la fe: es el misterio de Dios tal como es en sí mismo. No creemos en tres dioses. Creemos en un solo Dios en tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Las tres Personas no se reparten la divinidad: cada una es enteramente Dios.
Según el Catecismo, toda la historia de la salvación es la historia de cómo ese Dios único y verdadero, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se da a conocer a las personas, las aparta del pecado y las une consigo.
San Juan va más lejos y dice: «Dios es Amor». El Catecismo explica que, al enviar a su Hijo y al Espíritu, Dios nos mostró su secreto más íntimo: Él mismo es una eterna comunicación de amor entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y nos ha destinado a participar en Él.
Cuando el Credo llama a Dios «Todopoderoso», el Catecismo aclara cómo es ese poder. Es universal, porque Dios creó todo, lo rige todo y lo puede todo. Es amoroso, porque Dios es nuestro Padre. Y es misterioso, porque solo la fe lo descubre cuando se manifiesta en la debilidad.
«Creador del cielo y de la tierra» quiere decir que solo Dios hizo el universo, libremente y sin ninguna ayuda. Y lo hizo para mostrar y compartir su gloria, que consiste en que sus criaturas tengan parte en su verdad, su bondad y su belleza.
Piensa ahora en las personas de tu casa o de tu trabajo. El Catecismo dice que el ser humano, hecho a imagen de Dios, no es solamente algo, sino alguien: puede conocerse, ser dueño de sí, darse libremente y vivir en comunión con otras personas.
De todas las criaturas visibles, solo el ser humano puede conocer y amar a su Creador, y está llamado, por la gracia, a una alianza con Él: a responderle con fe y con amor, como nadie puede hacerlo en su lugar. Esa es la razón de su dignidad.
Lección 1 de 3 · Módulo 3
Tarjetas y preguntas
6 tarjetas con lo que dice el Catecismo y 3 preguntas. Cargando la lección…
Para tu vida
Un gesto para esta semana: cada mañana, antes de mirar el celular, di despacio la primera frase del Credo: «Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra». Son diez segundos.
Y una vez al día, detente ante algo creado que te guste, como el cielo de la tarde, una planta o la cara de alguien que quieres, y da gracias a Dios por eso, con tus palabras.
Si quieres seguir rezando a Dios como Padre, entre las lecturas de abajo está el Padre Nuestro explicado frase por frase.
Oración de cierre
Para terminar, reza despacio el Credo, en el texto del Símbolo de los Apóstoles que trae el Catecismo de la Iglesia Católica:
Creo en Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato
fue crucificado,
muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.
Fuentes de esta lección
El texto del Credo es el Símbolo de los Apóstoles tal como lo publica el Catecismo de la Iglesia Católica en la página oficial del Vaticano (vatican.va/archive/catechism_sp/p1s1c3a2_sp.html), en la sección «El Credo», consultada el 20 de octubre de 2026. Los párrafos del Catecismo citados en esta lección son los números 199, 221, 234, 253, 268, 317, 319, 356 y 357.
Este contenido es de formación básica y no sustituye la catequesis de tu comunidad ni el acompañamiento de un sacerdote. No nos responsabilizamos por las decisiones que se tomen a partir de estas páginas.
Para seguir leyendo 👇
El curso de catecismo completo, módulo por módulo ›
El Padre Nuestro, frase por frase ›
