Publicidade
Escucha la oración para el viaje
Un anuncio corto y la rezas en voz alta antes de salir.
Audio
Escucha la oración para un viaje
Para rezarla antes de salir, por quien viaja y por quien espera en casa. Dura menos de un minuto.
¿Sale alguien de tu casa de viaje, o te toca a ti tomar la carretera o el avión? Antes de salir, vale la pena detenerse un minuto y ponerlo todo en manos de Dios.
Aquí tienes una oración para un viaje que pide a Dios compañía y cuidado en el camino, por quien maneja y por quien espera en casa. No es una garantía de que nada malo pase: es poner el viaje en sus manos. Después, el Salmo 121, el que cantaban los peregrinos, y unos consejos sencillos para salir.

La oración la escribimos nosotros, con palabras sencillas; no es un texto oficial de ninguna Iglesia. Arriba puedes escucharla antes de salir.
Lectura de 6 minutos
📋 Lo que vas a encontrar aquí
- Oración para un viaje
- Esta oración, en voz alta
- El Salmo 121, el salmo de los que van de camino
- Otros pasajes para el camino
- Antes de salir: rezar y prepararse
- Para los que se quedan esperando

Oración para un viaje
Señor, antes de salir pongo este viaje en tus manos. Tú conoces el camino, las horas que nos esperan y a cada persona que va conmigo.
Acompáñanos en la ida y en la vuelta. Danos atención en el camino, calma en las esperas y paciencia en los retrasos.
Cuida a quien maneja, a quien pilota y a todos los que trabajan para que lleguemos. Y cuida también a los que se cruzan con nosotros en la carretera.
Acompaña a los que se quedan en casa esperando noticias. Que no les falte la paz hasta saber que llegamos.
Si algo sale distinto de lo planeado, danos serenidad para decidir bien. Y al llegar, que sepamos darte gracias.
Guarda nuestra salida y nuestra entrada, Señor, hoy y siempre. Amén.
Esta oración, en voz alta
Puedes rezarla en casa antes de salir, en el auto antes de arrancar o mientras esperas en la terminal o en el aeropuerto.
Algunas ideas para rezarla:
- Si viajan varios, que uno la lea en voz alta y los demás respondan «Amén» al final.
- Si vas a manejar tú, escúchala antes de arrancar, nunca con el auto en marcha.
- Si el viaje es largo, puedes repetir solo la última frase en cada parada.
- Al llegar, una frase basta para dar gracias: «Gracias, Señor, por el camino».
Si la rezas por alguien que viaja
Cambia «nosotros» por su nombre: «acompaña a mi hijo en la ida y en la vuelta», «cuida a mi madre en este vuelo». Si quieres, mándale un mensaje para decirle que rezas por él: eso también acompaña.
Una versión corta, para el momento de salir
Cuando las maletas ya están en la puerta y no hay tiempo para más, bastan estas palabras:
«Señor, ve con nosotros. Cuida el camino, a quien maneja y a los que esperan. Amén.»
Si viajan con niños
Pueden decir juntos la versión corta y dejar que los niños digan el «Amén». Es una manera sencilla de enseñarles a poner el día en manos de Dios.
El Salmo 121, el salmo de los que van de camino
El Salmo 121 es un «cántico gradual», uno de los cantos de los peregrinos que subían a Jerusalén. Habla de levantar los ojos, de buscar ayuda y de un Dios que no se duerme mientras uno camina.
Este es el salmo completo, en la Reina-Valera de 1909:
| Versículos | Texto |
|---|---|
| 1 y 2 | «Alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro. Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.» |
| 3 y 4 | «No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel.» |
| 5 y 6 | «Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche.» |
| 7 y 8 | «Jehová te guardará de todo mal: él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.» |
Una oración de confianza, no un seguro
El salmo habla con la confianza de quien se pone en manos de Dios. No es un seguro de viaje ni una promesa de que nunca pasará nada malo: es la manera de decir que uno no sale solo.
Por eso se puede leer con fe y, a la vez, hacer todo lo que está en nuestras manos para viajar con prudencia.
Otros pasajes para el camino
La Biblia está llena de gente que sale de viaje: Abraham deja su tierra, Jacob huye de su hermano, los discípulos recorren los caminos de Galilea. Estos dos pasajes hablan de compañía en el camino.
| Dónde está | Qué dice |
|---|---|
| Génesis 28,15 | «Y he aquí, yo soy contigo, y te guardaré por donde quiera que fueres, y te volveré a esta tierra; porque no te dejaré hasta tanto que haya hecho lo que te he dicho.» |
| Salmo 139,9-10 | «Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.» |
Lo que Dios le dijo a Jacob
Jacob salió de su casa solo, huyendo de su hermano, y en el camino Dios le habló en sueños con las palabras de Génesis 28,15. Fue una palabra para él, en su viaje. Leerla hoy es recordar que Dios no se queda en casa cuando nosotros salimos.
Antes de salir: rezar y prepararse
Rezar no reemplaza la prudencia. La misma fe que pide a Dios cuidado en el camino pide también cuidarse y cuidar a los demás.
Antes de un viaje, sobre todo si es largo:
- Descansa bien la noche anterior y haz paradas: el cansancio al volante es peligroso.
- Abróchate el cinturón y pide a todos que lo hagan, también los que van atrás.
- Si viajas con niños, usa la silla adecuada para su edad y su tamaño.
- No uses el teléfono mientras manejas, y nunca manejes después de beber.
- Avisa a alguien de tu ruta y de la hora en que piensas llegar.
- Revisa el auto y el pronóstico del tiempo y, si viajas lejos, tus documentos.
Si viajas en avión o en autobús
Aunque no manejes tú, el viaje también cansa. Duerme lo que puedas, bebe agua y sal con tiempo: las prisas de última hora son las que más nervios dan.
La Iglesia lo dice claro
El Catecismo enseña que quienes, por embriaguez o por afición inmoderada a la velocidad, ponen en peligro la seguridad de los demás y la suya propia en las carreteras, en el mar o en el aire, «se hacen gravemente culpables» (n. 2290). Cuidarse en el camino también es parte de la fe.
Para los que se quedan esperando
Hay viajes alegres y viajes difíciles: ir a ver a un padre enfermo, mudarse por trabajo, volver a la tierra de uno después de muchos años. En todos, alguien se queda en casa mirando el teléfono.
Si eres tú quien espera, puedes rezar la misma oración a la hora de la salida y pedir que te avisen al llegar. Y si eres tú quien viaja, no olvides ese mensaje corto: «ya llegué». Para quien espera, vale mucho.
Si la distancia va a durar, la oración también puede ser un lazo: rezar a la misma hora, cada uno donde esté, ayuda a sentirse cerca.
Cuando el viaje es una despedida larga
Hay viajes que no tienen vuelta pronto: un hijo que se va a estudiar o a trabajar lejos, un padre que emigra. Esta oración también sirve para ellos. Rézala en la despedida y, después, cada vez que la distancia pese.
Lo que dice la Iglesia
Pedir por los que viajan es pedir por otros, y la Iglesia enseña que interceder es propio de un corazón misericordioso. Enseña también que cuidar la vida, la propia y la de los demás, es un deber.
| Fuente | Qué dice |
|---|---|
| Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2635 | «Interceder, pedir en favor de otro, es, desde Abraham, lo propio de un corazón conforme a la misericordia de Dios.» |
| Catecismo, n. 2290 | Quienes por embriaguez o por afición inmoderada a la velocidad ponen en peligro la seguridad propia y ajena en las carreteras, en el mar o en el aire «se hacen gravemente culpables». |
| Catecismo, n. 2288 | «La vida y la salud física son bienes preciosos confiados por Dios.» |
| Salmo 121 (Reina-Valera 1909) | «Cántico gradual»: uno de los cantos de los peregrinos que subían a Jerusalén. |
| La oración de esta página | La escribimos nosotros, con palabras propias, el 19 de octubre de 2026. No es un texto oficial de ninguna Iglesia. |
Para seguir rezando
Si quieres seguir, aquí abajo tienes el Salmo 91 explicado, una oración de la mañana para empezar el día y el Salmo 23, el del buen pastor.
Este contenido es de acompañamiento espiritual y no sustituye las normas de tránsito, las indicaciones de las autoridades ni la atención médica, psicológica o profesional. Las citas bíblicas son de la Reina-Valera de 1909, de dominio público, con la ortografía actualizada. No nos responsabilizamos por las decisiones que se tomen a partir de estas páginas.
Más para rezar 👇
El Salmo 91 explicado, parte por parte ›
Oración de la mañana para empezar el día ›
El Salmo 23, el del buen pastor ›
Para seguir leyendo 👇
La armadura de Dios, en Efesios 6 ›
